La demencia no significa que debas dejar de viajar
Cuidar a una persona con demencia tiene sus desafíos, incluso cuando se brinda atención en un entorno que le resulta familiar. Por lo tanto, la perspectiva de viajar con una persona con demencia puede resultar bastante desalentadora. Sin embargo, con una preparación cuidadosa y un poco de conocimiento, viajar puede ser una experiencia agradable y gratificante tanto para el ser querido como para el cuidador. Aquí tienes cinco consejos sencillos que pueden hacer que viajar con un ser querido que padece demencia sea una experiencia segura y gratificante.
Hazlo breve y sencillo
Si es posible, evita los viajes largos en coche o avión. Cuatro horas es una buena pauta a seguir. Lleva contigo objetos que le resulten familiares a la persona con demencia, como juegos, materiales para sus pasatiempos, música, fotos u otras distracciones, por si tu ser querido se agita. Si alguna terapia alternativa para los síntomas de la demencia ha dado buenos resultados en casa, lleva los elementos necesarios para aplicar estas terapias durante el viaje. Por ejemplo, si la aromaterapia ayuda a calmar a tu ser querido cuando se siente alterado, asegúrate de tener a mano algunos aceites esenciales relajantes durante el trayecto.
Prepara a quienes viajen contigo
Si vas a viajar con alguien que no está acostumbrado a tratar con personas con demencia, asegúrate de explicarle cómo interactuar mejor con tu ser querido o cómo reaccionar si se agita. Esto es especialmente importante si viajas con niños. Hablar con un niño sobre la demencia no tiene por qué ser algo triste. Una explicación sencilla y natural sobre los posibles comportamientos que pueden esperar puede ayudar a que tanto la persona con demencia como el niño se sientan más cómodos el uno con el otro.
Lleva una identificación clara y documentos importantes
Viajar implica entornos desconocidos. Incluso con una supervisión estrecha, una persona con demencia puede confundirse y alejarse de su cuidador. Asegúrate de que tu ser querido lleve una pulsera y un collar de identificación que incluyan tu número de teléfono móvil y cualquier otra información pertinente. También es una buena idea inscribirse en un programa como MedicAlert + Alzheimer’s Association Safe Return, o un programa similar en el área de tu destino. Además, asegúrate de tener todos los documentos importantes contigo, en un solo lugar y en todo momento durante el viaje. Por lo general, estos documentos incluirán, entre otros, una lista de todos los medicamentos y sus dosis, alergias a alimentos y medicamentos, y copias de documentos legales.
Descansa y prepárate
Al viajar con una persona con demencia, los cuidadores deben estar bien descansados y con la mente despejada para reducir las posibilidades de que la persona se pierda o se agite. Esto significa que debes practicar el autocuidado antes de viajar, durmiendo lo suficiente, comiendo bien y asegurándote de que tu hogar esté seguro mientras estás fuera. Es una buena idea tener una lista de verificación previa al viaje que incluya aspectos como revisar tu sistema de climatización (HVAC) y programar el termostato para no calentar o enfriar una casa vacía mientras estás de viaje.
Investigue a fondo
Aunque parezca mentira, existen alojamientos vacacionales diseñados para que los cuidadores puedan relajarse de verdad. Hay cabañas y hoteles de respiro que ofrecen servicios como programas planificados para personas con demencia, personal de enfermería las 24 horas, sistemas de llamada de emergencia en cada habitación y una accesibilidad impecable. Haz clic aquí para ver algunas opciones.
Sobre la autora: Ashley Smith es redactora independiente en el equipo de The Freelancer Buzz. Le apasiona vivir una vida plena y se esfuerza por ayudar a los demás a conseguir lo mismo a través de sus escritos.







